y solo me puedo quedar gritando en silencio. ¡vete de aquí, no tocarás ya mi alma nunca más!
Disimulada deslizas tus sombras tan negras. sigo corriendo hasta que tus garras me alcanzan.¡ya nunca más!
y aquí estoy otra vez, sufriendo tu magia. ¡vete de aquí, no tocarás ya mi alma nunca más!
Desesperado quisiera escapar de este sueño, pero comprendo que esta pesadilla es eterna.
sigues mirándome hoy, desde el infinito. ¡vete de aquí, no tocarás ya mi alma nunca más!