· Si me cansé de ceder, fue porque cediendo te vas muriendo en vida.
· Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré salida.
· Si me cansé de correr, fue porque muchas cosas las perdí corriendo noche y día.
· Si me cansé de mirar, fue porque mirando ví una vez a la muerte.
· Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangre por perderte.
· Si me cansé del culo cerrar, fue por el hambre, el miedo a la guerra y a la fría soledad.