lunes, 5 de diciembre de 2011

Hacerse cargo.


Vivimos arañando soluciones que a nuestro ingenio tratan de escapar, seguimos sosteniendo
situaciones que de las manos se nos van, perdidos en la gran desnaturalidad, tan frágiles
como el cristal. Hacerse cargo es conocer la real esencia de tu ser, hacerse cargo es aprender.
¿Cómo encontrar la punta del ovillo?
¿Cómo buscar la aguja en un pajar?
¿Cómo ocuparse sin preocuparse?
¿Cómo dejar lo que nos gusta y hace mal?
Presos de nuestra individualidad, descarrilados entre el bien y el mal. Hacerse cargo es aprender,
a aguantársela bien. Aprendamos a perdonar y seremos perdonados. El hombre es guerra, el mundo
enferma más, más y más. Hacerse cargo es conocer la real esencia de tu ser, hacerse cargo es aprender
a aguantársela bien.