
sábado, 3 de diciembre de 2011
La soledad, el miedo, la tristeza la envolvían entera. ¿Cómo aplacar esa sed? ¿Cómo llenar el vacío? ¿Cómo saber que sentías? Le bastó tu mirada, le llegó tu sonrisa, le bastaron tus manos. Tus manos tan fuertes enlazaron las de ella, se sintió segura, protegida. Tus manos la llevaron y aquietaron su miedo y se sintió serena. Si la entendés simplemente tómala, tómala fuerte de las manos. Por favor no te equivoques, aprendé a conocerla no espera nada. Sólo quiere verte feliz, sólo quiere completar un instante tus espacios vacíos, calmar tu sed, aquietar tus ansias y que vueles con ella. Su vuelo será breve cual frágil mariposa que vive por un día. Parece tan fuerte, pero es frágil cual cristal. Cristal que sin motivo y sin piedad alguna hicieron añicos tantas veces. Si le ofreces tu mano no necesitará una coraza pasa ser otra vez fuerte. volverá a escribir con pasión latente si le ofreces tus manos nuevamente.

