
Sigue caminando, no te detengas, no mires atrás, no escuches el eco de la adversidad aunque el fracaso sople a tus espaldas la luz del sendero no se apagará aunque haya piedras que tu andar un día hagan tropezar. Levántate rauda cual pájaro herido que se tambalea y vuelve a volar buscando en lo alto que el viento ágil lo haga remontar en busca de metas proyectando sueños que se cumplirán.